| 01-06-2007 - Huellas, n. 6
Debate Un continente afectado de “cristofobia” Entrevista a J.H.H. Weiler, profesor y director de la Global Law School de la Universidad de Nueva York y titular de la cátedra de la Unión Europea Jean Monnet de esa misma universidad a cargo de Marta Cartabia Profesor Weiler, en 2003 usted publicó un libro con el título Una Europa Cristiana, en el que afirmaba que, mientras se desarrollaba el debate sobre la identidad europea, Europa estaba en contradicción consigo misma, negaba sus propios orígenes judeo-cristianos. Hoy, unos años más tarde, ¿cree que Europa sigue afectada de “cristofobia”, como denunciaba en su libro? No ha habido grandes cambios. Pero se perciben señales de un cierto distanciamiento entre la clase política y la población en general, por ejemplo, en la reacción al discurso del Papa en Ratisbona. La situación política actual presenta importantes elementos de novedad. Alemania y Francia cuentan con nuevos dirigentes políticos, y la situación en el Reino Unido va a cambiar pronto. ¿Se reabrirá el debate sobre el Tratado Constitucional? ¿Existe ahora una disponibilidad mayor para introducir la referencia a las raíces judeo-cristianas de Europa? En su libro había también una crítica importante a la cristiandad, que en su opinión está ausente de la escena pública. Usted decía que los cristianos –y eso, si son tales– están encerrados en un gueto. ¿Sigue manteniendo esta opinión? En los últimos años las instituciones europeas han manifestado cierta conflictividad con la Iglesia católica. Me refiero a la crítica del borrador de concordato entre Eslovaquia y la Iglesia católica, en materia de aborto y objeción de conciencia, y más recientemente a las resoluciones del Parlamento europeo sobre la homofobia. ¿No le parecen intervenciones indebidas? Es triste ver en el proceso de integración europea el descenso progresivo y precipitado de los índices de participación de los ciudadanos en las elecciones al Parlamento Europeo. En la última convocatoria sólo el 45% de los votantes acudió a las urnas; lo cual resulta aún más grave si se tiene en cuenta que con el paso de los años el Parlamento ha ido asumiendo cada vez mayor poder. Actualmente es un verdadero “co-legislador”junto con el Consejo de Ministros. |