01-08-2007 - Huellas, n. 8
Claudio Chieffo
A Claudio C
No nace para la soledad,
conoce la voz
que encuentra las palabras para todos
no nace para la oscuridad la voz
que conoce la noche y sabe cantar
el temblor del alba.
Compartíamos ciudad y acento,
un destino, el nuestro, que se conoce
en el canto, en algo que es fuerte
en las palabras y en el pecho, algo más
que la muerte.
Ahora que conoces el silencio
y la canción que lo sostiene
en lo alto del cielo
después de una vida pidiendo a gritos
o callando
te veo sentado, escuchado
el otro lado de tus discos, el otro
lado del mundo, la otra voz del coro
que nos has enseñado a entonar...
Agradecimiento de la familia
“El hombre de pie ante el cielo vio que no estaba solo:
mil ángeles de Dios acompañaban su vuelo.
Caía la tarde y los poetas y los santos
cantaban la gloria del Señor,
caía la tarde y el sol se ponía
en el mar que recibía su aliento”
Fragmento de Confine
Domingo, 19 de agosto de 2007 Claudio ha vuelto a la casa del Padre.
¡Qué Gracia es para cada uno de nosotros haber recibido de Dios este don: Claudio, su vida y sus canciones! Volvemos a entregar a Dios este don, no sin dolor, cantando sus canciones, que marcan los pasos de nuestra historia personal y la del pueblo que somos. Damos las gracias a todos los amigos, en particular al movimiento de Comunión y Liberación, que han pedido por él en todo el mundo y nos han acompañado.
Marta, Martino, Benedetto e Maria Celeste Chieffo
Con el deseo de compartir con todos la obra de Claudio pedimos a cualquiera que posea escritos, artículos, fotografías, grabaciones de audio y cualquier otro tipo de documento concerniente a él que envíe una copia (incluso digital) al archivo histórico, a la siguiente dirección:
Familia Chieffo, vía Cesare Maioli, 31 – 47100 Forlí (Fc) Italia |