| 01-08-2007 - Huellas, n. 8
Meeting Maddalena Vicini Víctor ha llegado al Meeting desde Costa Rica. Tiene ahora 24 años. Se enganchó a la droga a los 13; a los 15 estuvo por primera vez en la Comunidad Incontro, pero después de seis meses se marchó y de nuevo volvió a la droga durante otros seis años. «Hasta que te das cuenta de que vives como un animal, trabajas por el dinero, el dinero es para la dosis, y la vida termina ahí». Vuelve a la Comunidad. Tres años de “Cristoterapia”, tres los caminos enseñados por don Gelmini para salir de la droga. El camino técnico: retomar el trabajo; el intelectual: ejercitar la capacidad de decidir; y finalmente el tercero, el paso más grande: aprender la vida cristiana. A mitad del camino, gracias a la confianza recibida por Stefano y Patrizia (una pareja del movimiento de Bérgamo, llamados por don Gelmini para hacerse cargo de la Comunidad Incontro de Costa Rica), «he dejado al Víctor toxicómano y he comenzado a ser el Víctor que va detrás de alguien que vive algo hermoso». Después empieza a devolver esa confianza, a interesarse por los compañeros de la comunidad. Y a frecuentar la misa, aunque es protestante: «Estaba convencido de que entre Dios yo no hacían falta intermediarios, por eso no había querido ir nunca. Después cambié de idea para seguir a Stefano y a Patrizia. Pero todavía no había comprendido que Dios se sirve de los hombres para hacerse encontrar». |