| 01-01-2009 - Huellas, n. 1
EDITORIAL Un amigo que te dice: «¡Mira!» Lo que tenéis entre manos es una revista Huellas con un rostro distinto. No se trata de una revolución, está claro. No hacía falta. Lo que queríamos era avanzar en la senda marcada desde el comienzo, y que en estos últimos años se ha enriquecido y agilizado. Huellas informa, explica y profundiza. Trata de «valorarlo todo y quedarse con lo bueno», reconociendo el bien y la verdad que nos alcanza, llegue de donde llegue. También narra la experiencia de Comunión y Liberación, ofreciendo su contribución a la vida de todos, y poniendo al servicio de la Iglesia lo que nace del carisma de don Giussani. En definitiva, Huellas es un instrumento para un recorrido educativo. Una mirada que introduce en la realidad. A ello se orienta, en primer lugar, la nueva gráfica, que pretende ayudar a leer y a mirar haciendo todo más esencial, para que destaque aún más el valor de los contenidos, que siguen siendo los de siempre. Historias. Testimonios. La vida y los juicios del movimiento y los instrumentos de trabajo para nuestro camino personal. Los hemos retocado tan sólo para acentuar su naturaleza y finalidad. Porque Huellas, en el fondo, atestigua una experiencia. Es como un amigo que con todos sus límites, se asombra ante el Misterio que actúa y por ello te dice: «¡Mira! ¡Mira lo que Cristo hace! Ayudémonos a mirar hasta el fondo, es decir, hasta juzgar». Ayudémonos a conocer al misterio de Cristo que se hace presente en la realidad. Esto sí nos acompaña en cualquier dificultad y la vence. |