cartas

a cargo de MARÍA PÉREZ
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ITALIA
Memor Domini en un submarino
Querido don Giussani: En febrero de 1994 partí de mi casa para cumplir el servicio militar en la Marina, embarcándome en un cazatorpedero. Después de un año, decidí dar los pasos necesarios para formar parte del Cuerpo de Ingenieros de la Armada con la finalidad de embarcarme en un submarino. Actualmente me ocupo de las cuestiones técnicas relacionadas con los aparatos mecánicos, la propulsión, los motores térmicos y la instalación eléctrica de abordo. La solemnidad del juramento que presté a la República en calidad de Oficial de la Marina me impresionó mucho, y también me inquietó un poco decir “para siempre”, como de repente se me requería. Pero esto me ha permitido descubrir que la vida es vocación. Hasta entonces no se me había ocurrido pensar en la carrera militar, pero sabía que todo tiene que ver con el destino de lo humano. La dependencia jurídico administrativa y disciplinar tiene que ver con lo humano, y yo mismo, en cuanto oficial de marina, tengo una expresión política bien precisa. A través de mi trabajo, he podido descubrir mi vocación (que se ha impuesto como un hecho objetivo): amar más al mundo, tratar de forma más verdadera a mis superiores, a mis compañeros y a mis subordinados. «Cristo es lo humano» también para quienes juran fidelidad a la República y forman parte ellos mismos de la Institución. Cristo no sólo es la solución a la barbarie del estatalismo que lamentablemente afecta también a mi sector, sino que es el ideal que establece una conexión adecuada entre la forma militar y lo humano. Una forma que representa la Marina en el mundo entero. Que yo sea Memor Domini en el mundo quiere decir que soy Memor Domini en la Marina. No existe separación entre la forma expresiva de mi estado y la expresión de mi persona y de sus actos. Vivo lo mismo, porque una es la esperanza: mi vida y vocación. El sable es parte integrante del uniforme de gala, y expresa físicamente la Marina ante el mundo, y por tanto mi trabajo en el mundo, que es vocación. La profesión definitiva en los Memores Domini afirma esta unidad porque es un dato objetivo, tal y como se ha afirmado en mi vida. Me honra conocerte y es un honor entregarte mi sable. Es como si siempre hubiera sido tuyo, porque no existe separación y porque reconozco que te pertenezco.
Djohan, Táranto

FRANCIA
Los ejercicios de Violaine
Algunos chicos de Comunión y Liberación que estudian en París, me invitaron a los Ejercicios espirituales que se celebraban en Rímini. Participé por primera vez, llena de curiosidad y entusiasmo. ¡Qué sorpresa cuando llegué el sábado por la mañana al encontrarme en un gran salón con más de seis mil estudiantes, venidos de todo el mundo, muy concentrados y atentos a las palabras de don Giussani! Respondimos a la provocación de su discurso durante todo el fin de semana, y para mí fue la ocasión de tomar conciencia de que Dios se propone al corazón de nuestra libertad y forma parte de nuestra vida de forma concreta. Después de las charlas, en las asambleas que se desarrollaban por grupos, surgían multitud de preguntas, y cada uno manifestaba sus dudas o sus preocupaciones cotidianas. Respondiendo, los responsables nos planteaban otras preguntas: «¿Por qué has venido?, ¿qué has encontrado?», y explicaban cuál había sido su experiencia. Discerniendo, con la misma intensidad de hace dos mil años, los “signos” que se manifiestan hoy, es posible responder al interrogante: «¿Cómo puedo estar segura de que el Misterio está presente?». La humanidad de Cristo adquiría pleno significado dentro de esta comunidad de estudiantes. Me di cuenta de que la simpatía espontánea que consiste en mirar a los demás como personas creadas como nosotros, creadas para el mismo fin que nosotros, es un buen método para reconocer la presencia de Dios. Cada uno busca a Dios dentro de la realidad; es Él quien nos hace, y es justo pegarse a Él como podamos. Fue apasionante escuchar a Antonio Socci, que intervino el sábado por la tarde. «Merece la pena contar que Cristo está realmente entre nosotros», nos dijo. Exponiéndose públicamente en el contexto de los medios de comunicación dominado por la parcialidad de los índices de audiencia, testimonia su certeza de que Dios se hizo hombre. Reconocer la presencia de Dios le ayuda en su trabajo. Me conmovió el calor de la acogida, la sorpresa de volver a ver a muchos amigos y el hecho de compartir con ellos la profundidad de lo que habíamos escuchado. Todo esto me hace desear ser testigo de la huella que este encuentro deja. La organización de los Ejercicios fue verdaderamente encomiable: ¡teníamos incluso traducción simultánea! De vuelta en París siento todavía resonar las palabras “encuentro” y “presencia”, pronunciadas con un delicioso acento italiano.
Violaine Claudel, París

ITALIA
Un punto firme invencible
Hace poco, junto con un grupo de amigos tuvimos la oportunidad de almorzar con don Giussani. Le planteé la pregunta que Fedi, la hermana de Stella, nos hizo el último día que estuvimos con ella en Nueva York. Mientras tomábamos un café al lado de su universidad, Fedi me preguntó: «¿Qué significa vivir y testimoniar lo que he conocido, aquí en la universidad, donde estoy yo sola, en cursos donde no conozco a nadie y donde los chicos son muy distantes, indiferentes ante lo que puede ser novedoso?». Don Gius me contestó así: «Esta es la condición normal, más aún, privilegiada, con la que Dios nos elige. Dile que se preocupe tan solo de responder a lo que Dios le pide ahora. Para darnos una responsabilidad Dios tiene un punto firme invencible: el instante, en su concreción absoluta. Dios nos pide seriedad, verdad y belleza en lo que hacemos. Piensa en aquel hombre [don Giussani] que va sólo por primera vez a Norteamérica (a Washington, El Paso, San Antonio, Nueva York) y, entre una coincidencia de trenes y otra, también a Chicago. Imagina un ángel que va a ver a un compañero suyo, que es el ángel de la guarda de este [don Gius] y le pregunta: “¿Por qué ha venido aquí? ¿Qué ha venido a hacer?”. ¿Qué le habría contestado? Que Dios se desvela y obra a través de las condiciones concretas, de circunstancias en absoluto previsibles, imprevistas. Por lo tanto, en todo momento del día la oración, el rezo del Ángelus, debe ser la petición al Señor de que nos haga vivir el instante presente, todo instante, para el objetivo por el que Dios nos lo da. Lo pides una vez, lo pides dos veces, lo pides tres veces y se crea una historia. Yo he tardado cuarenta años en verla; ahora aparece con evidencia. Y no son sólo esos cinco en Nueva York, sino también vosotros que, mediante vuestros padres, los amigos de vuestros padres, vuestros amigos, la habéis conocido y estáis aquí ahora».
Tommaso, Milán

A través de la carne
Querido don Giussani: En diciembre de 1994 conseguí por fin una suplencia por un año de 36 horas semanales en la escuela infantil de un pueblo a 20 km. de Reggio. Estaba feliz. Nada más llegar me llevé el primer trastazo con una compañera de trabajo que llevaba allí diez años, que me espetó: «¡Aquí son todos comunistas! Adiós, muy buenas». Pero yo, después de veinte años de vida parroquial con un cura que había sido partisano y que consideraba a CL como una secta, algo de catto-comunista tenía. Después de algunos días, el segundo impacto: ante mi bombardeo de preguntas, me mandó literalmente a hacer gárgaras, y entonces me dije: «¡Qué elemento! Quiero ser su amiga». Y así, poco a poco, nos fuimos “domesticando” mutuamente y, como quería aprender a apreciar lo que parecía tener tanto que ver con su vida, el movimiento de CL, acepté participar en los Ejercicios de jóvenes trabajadores en Riva del Garda. Extraña experiencia para mí. “Ejercicios” quería decir liturgia de las horas, meditaciones, silencio, misa, etc. No escribí ni una palabra (¡no comprendía nada!), aunque Baroncini me gustó mucho. Pero al día siguiente, ella me llevó al trabajo los apuntes pasados a limpio. También me regaló el libro ¿Se puede vivir así? Fue mi capitulación definitiva. Me fascinó el contenido de ese libro tan correspondiente con lo que yo buscaba. Ahora trato de hacer con mis nuevos compañeros lo mismo que ella hizo conmigo, y siento verdadera gratitud. Me doy cuenta de lo mucho que me quiere, en el sentido verdadero de la palabra, es decir, que quiere mi destino. Aunque sigo siendo una cabezota llena de pretensiones, tengo muy claro que su “sí” a Cristo y a nuestra amistad fue el instrumento que Jesús escogió para salir a mi encuentro. Si Dios se hizo carne, sólo podemos conocerle a través de la carne, de rostros y personas que como tú y mi compañera habéis dicho que “sí”.
Nadia, Reggio Emilia

Queridísima Begoña y familia
A causa de un accidente mortal falleció David el 22 de enero, apenas unos meses después de su boda. Publicamos la carta que sus amigos más cercanos hicieron llegar a su esposa, Begoña;y pedimos al Señor, por mediación de la Virgen madre nuestra, el milagro de la esperanza para ella y todos sus familiares.
En estos momentos de un dolor tan grande, nuestra comunidad quiere compartir contigo y tu familia esta difícil situación. Todos conocemos la noticia y me han hecho llegar de diversos puntos de España muestras de condolencia y especial ternura hacia tu persona. A nosotros, al igual a para ti, este hecho nos rompe el corazón, pero al mismo tiempo nos mantenemos en la certeza, y en la esperanza de que el Señor da la vida y da la Gloria. Toda la Comunidad, como pueblo fiel, se ha unido en torno a la oración, que es el grito y la súplica del hombre que mendiga a Otro. Esta oración ha llegado a todas las comunidades de España, y rezamos para que Dios os conceda paz, luz - y no tinieblas-, y fortaleza para afrontar el dolor. Hoy más que nunca queremos entender la frase que don Giussani nos indicó como camino: «Mujer, ¡no llores!, porque no te he hecho para la muerte sino para la vida». Tú, Begoña, estás hecha para dar vida y ser testigo del amor que une al esposo con la esposa. Siempre a tu lado, permanecemos fieles a la misión de Nuestro Señor Jesucristo: amaos los unos a los otros como yo os he amado. Por esto os reconocerán. Disculpas sinceras de aquellos que no están junto a ti en persona, aunque lo están en la memoria.
La comunidad de Zaragoza y Soria

Querido tal como soy
Provengo de una familia no practicante, de los que van a misa en acontecimientos familiares y que sólo se acuerdan de Dios cuando les pasa algo. Yo he sido de los que he criticado y juzgado todo lo cristiano. En mi vida no podía quejarme de nada, tenía todo lo que se podía pedir, y sin embargo, me sentía vacío, nada me llenaba por completo. Una mañana al pasar por una iglesia sin saber porqué entré en ella y antes de darme cuenta estaba confesándome. Es muy difícil plasmar todo lo que sentí; sólo puedo decir que salí lleno de alegría como si en el confesionario se hubiera quedado lo que hasta ese momento era yo y naciera en mi una felicidad y libertad que no había experimentado antes. Me sentía más ligero. Poco a poco fui introduciéndome en la Iglesia, hablando con los sacerdotes, haciéndoles preguntas, comentando experiencias. Hasta que me ofrecieron participar de la Escuela de comunidad. Salí de la primera reunión con tal conmoción que no me dejó dormir en toda la noche. Me parecía algo increíble que personas adultas se juntaran una vez a la semana, vivieran la vida de Cristo, comentaran sus experiencias personales y el modo en que Cristo se manifestaba en ellos. Estas personas que he conocido tienen algo que yo no tengo y que quiero conseguir, una fuerza al expresarse que evidencia que saben lo que dicen. He cambiado el estar en un parque con gente que fuma, bebe y toma drogas por esperar con alegría que llegue el día para ver a mis “nuevos amigos” y compartir con ellos vivencias. Bueno, por ahora sólo son ellos los que hablan, pero sus comentarios me ayudan en mi vida y en algún momento también yo comentaré cosas. Tengo 23 años, y esta está siendo mi primera Navidad, o por lo menos la primera vez que tengo conciencia de lo que significa y lo que se celebra. Espero el día del nacimiento de Jesús como si esperara algo muy grande, el mayor cumpleaños, y entiendo por qué se felicitan las personas. Todo esto que he contado no significa que no tenga problemas, ni pecados, sino que los vivo de forma diferente y siempre sabiendo que soy querido tal como soy, tanto por Dios como por los amigos que me rodean.
Raúl, Madrid

CHILE
Séptima edición
«Mirar lo que está en nosotros, sin ser nuestro, lo que nos impulsa incesantemente a amar, a anhelar la verdad y la justicia, a desear lo que es bello y bueno, a desear la felicidad. El Happening es un gesto de amistad, un aporte, una apuesta para que este deseo se mantenga, para que nuestro corazón siga vivo». Así arrancó la séptima edición de nuestro encuentro; en medio de trabajos y pruebas quisimos desafiar al ambiente universitario. En San Joaquín, la sede más grande de la Universidad Católica, que cuenta con 12.000 alumnos, instalamos una carpa en medio del campus. La denominamos “Feria Espacio Abierto” porque reúne iniciativas sociales, culturales y artísticas, en la que participan diferentes grupos de estudiantes que realizan acción solidaria y artesanos que dan a conocer sus productos. La idea nació al darnos cuenta de que en una sociedad tan aplastada y pesimista como la nuestra, hay personas vivas y grupos que se arriesgan a construir. “Espacio Abierto” fue un lugar para conocernos, compartir el deseo de crear y descubrir que en esta pasión, ¡no estamos solos! En la carpa no estaban sólo los stand. En el centro pusimos una exposición titulada “Libertad va buscando”, con la cual intentamos expresar qué se entiende normalmente por libertad y, en cambio, qué distinta es la experiencia de sentirse libre. Todos trabajamos para preparar el evento; cada uno desde sus lecturas y especialidades buscó citas que ilustraran dicha experiencia de libertad. Allí mismo, además, se podía disfrutar a la hora de almuerzo de pizza y de buena música. En esta edición organizamos ¡tres foros de economía! ¿Por qué? Porque en nuestro país hoy en día son temas recurrentes la pobreza, la cesantía y el desarrollo. Queríamos entender cuáles son los verdaderos incentivos para generar obras y para construir en nuestra sociedad. El primer diálogo fue sobre progreso: “En Chile, ¿apostamos por la tecnología?”. Los invitados: Juan de Dios Vial, Presidente de la Pontificia Academia para la Vida y ex rector de nuestra universidad y Andrés Navarro, Presidente de Sonda. El segundo diálogo, sobre empresa: “Desaceleración económica y progreso: ¿qué incentivos hay que crear?”; los invitados fueron esta vez dos empresarios destacados: Roberto Fantuzzi, presidente ASEXMA A.G. y Guillermo Zerbi, director de Coresol. Por último, el turno de la economía: “¿Puede la mano invisible impulsar el crecimiento económico?”, con dos grandes panelistas: Vittorio Corbo, economista de la PUC y Joseph Ramos, decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile. Alentadoras las palabras de este último: «Me encantó este encuentro, pues muestra que hay una gran cantidad de jóvenes inquietos, que no se satisfacen simplemente con tener una profesión. La economía es un medio; convertirlo en un fin es farrearse la vida, la felicidad se juega en otros ámbitos. Por eso, les digo a los jóvenes: sueñen en grande, pero con los pies firmes en la tierra, pues sueños irrealizables son fantasías; y realidad sin sueño es vida chata». Desde el año pasado el Consejo de Rectores de las universidades tradicionales ha decidido cambiar el sistema de acceso a la educación superior. Es decir, cambiar el instrumento de medición por uno más acorde a “los tiempos”. Este proyecto se conoce en nuestro país como SIES. Sin embargo, en los últimos meses los medios de comunicación han desatado una gran polémica: ¿el proyecto SIES pone en jaque nuestro sistema educativo? Invitamos a conversar sobre esto a la asesora del Ministerio de Educación y profesora de la Universidad de Santiago, Sofía Correa y al Director del Proyecto SIES y profesor de Psicología de la UC, Jorge Manzi. El encuentro, una ocasión para tocar un tema vital. Manzi señalaba: «SIES es un cambio modesto, solo se han ampliado los contenidos… La gente cree que es bueno denostar la memoria y yo creo que es bueno defenderla. Sin memoria no somos nada: no somos nada ni sabemos nada. Sin memoria no hay aprendizaje». Giuliana Contini, profesora del Instituto de Letras de la UC presentó el libro Educar es un riesgo. Para preparar el acto, le pedimos a algunos profesores, incluido el rector de la Universidad de Chile, que tomara en primera persona las premisas que Giussani plantea en el libro. El director del Instituto de Letras de la UC, José Luis Samaniego, comentaba: «En mi opinión, una realidad sin significado no es propiamente realidad… Lo fundamental es que la realidad conlleva un significado. A mi juicio, este es el mayor problema de la cultura contemporánea». La última columna de debate, el derecho penal: ¿amarga necesidad o dictadura de los honestos? Con tres invitados: Enrique Cury, ministro de la Corte Suprema; mons. Alfonso Baeza, Vicario de la Pastoral Social y Darío Paya, diputado por uno de los sectores más marginales de la ciudad. «Es como el día después de la batalla», comentó un amigo después del Happening. «Sí, pero la batalla es cada día, cada instante», replicó de inmediato otro. La nuestra es la batalla para permanecer vivos, es decir, abiertos a la presencia provocadora de la realidad.
Alejandra, Santiago