CL EN EL MUNDO

Hacia la libertad para educar

El pasado 26 de noviembre se celebró el primer encuentro del Forum para la Libertad de Educación. Ya es hora de poner en el orden del día de la agenda política nacional lo que sigue siendo una herida abierta

ISABEL ALMEIDA E BRITO

La tarde del 16 de noviembre tuvo lugar un encuentro inédito para Portugal, en la Fundación Gulbendian. La iniciativa partió del Forum para la Libertad de Educación, un organismo que han constituido recientemente un grupo de personas que critican el insoportable estatalismo de nuestro sistema educativo. Su objetivo es defender la libertad de estudiantes y familias para elegir el centro escolar. Aún hoy el planteamiento estatalista de la misma constitución portuguesa determina una legislación educativa anquilosada, tanto en lo relativo a la organización y gestión de los centros, como en lo que se refiere al proyecto educativo y pedagógico. Se trata de una legislación claramente orientada a un monopolio estatal y a un contenido programático de tradición jacobina.
Un millar de personas provenientes de todo el país abarrotó la sala del congreso y las contiguas, provistas de pantallas de vídeo que permitieron seguir los trabajos a distancia.

El arranque
Todo empezó con una reflexión del movimiento Comunión y Liberación sobre la situación política en Portugal incidiendo en la cuestión de la libertad de educación como algo prioritario. Dos de nuestros amigos se presentaron como candidatos a diputados por el partido que venció las elecciones, resultando elegidos. Para abordar las cuestiones más significativas, los nuevos diputados comenzaron a reunirse con personas interesadas en el tema de la educación.
Juntos fundaron el Forum para la Libertad de Educación advirtiendo que «las deficiencias más graves de la educación en Portugal tienen que ver con la ausencia de una libertad real para aprender y para enseñar»; la libertad de educación significa que compete a la familia el derecho de escoger la escuela para sus hijos, que el Estado debe reconocer y tratar con igualdad a todas las escuelas - privadas, cooperativas y estatales -, y que todas las escuelas deben tener autonomía para diversificar sus proyectos educativos y ser responsables de los mismos. Así, abrieron una página en Internet y organizaron este primer encuentro.

La educación: esperanza de un pueblo
Hubo siete intervenciones (de juristas, economistas, un eurodiputado y un miembro del OIDEL), todas siguiendo la misma línea, pero resaltando diferentes aspectos de lo que significa la libertad de educación. Comenzó el profesor de la universidad Católica Portuguesa Mario Pinto, que enseguida centró el problema, evidenciando que «la cuestión de la libertad de educación tiene que ver con lo más esencial de la persona y por tanto es un derecho fundamental independiente de ser o no reconocido por el Estado; además, a pesar de su interés público no puede ser instrumentalizado por ningún poder». Mario Mauro, eurodiputado italiano, añadió que la educación es el fruto de la esperanza de un pueblo y no la imposición de un régimen.
Por otro lado, se desenmascaró con claridad e ironía la estrategia de los «jacobinos pluralistas que a través del monopolio de la educación estatal pretenden formar una mentalidad de “hombre nuevo” desligado de lo que le resulta familiar» - afirmó el profesor universitario Joao Carlos Espada -. En términos muy claros se desmontó la mistificación según la cual el Estado garantiza una educación neutra, porque es evidente que ninguna materia escapa a la identidad cultural, filosófica y religiosa del profesor que la imparte. Por ello, El prof. Mario Pinto habló de la existencia de un «pluralismo de ruleta», en el que se confía al azar el significado que se transmite a nuestros hijos.
Como posible solución se apuntaron tres caminos. En primer lugar, los padres deben poder escoger entre diferentes escuelas públicas, y no estar obligados a la escuela que les correspondería por domicilio, como ocurre actualmente. En segundo lugar, debe existir una elaboración y presentación del proyecto educativo de cada escuela. Y en último lugar, para que exista la posibilidad real de elección, la escuela privada debe encontrarse en un plano de igualdad respecto a la pública en lo relativo a su financiación. Sobre este punto se señalaron varias alternativas, entre las que destacamos la apuntada por el prof. Fernando Branco, director de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica Portuguesa, que citó la experiencia americana del cheque escolar como camino que presenta resultados muy positivos, rápidos y comprobados científicamente.

En Lisboa se habla de Jesús
PAOLA NAVOTTI
El sábado 13 de diciembre, en el centro de Lisboa, se presentó la edición portuguesa de la obra de Luigi Giussani Los orígenes de la pretensión cristiana. El encuentro lo promovió el Centro Cultural de Lisboa, dirigido por miembros del Movimiento. «Contribuimos a una profundización real en las razones de la fe», empezó Joao Guedes, el editor. José Manuel Fernández, director de Público, el segundo periódico de Lisboa, prosiguió: «Se halla en estas páginas una tensión hacia la verdad que conozco desde hace tiempo». Explicó que había abandonado la Iglesia a los 14 años, por esas dudas sobre Dios para las que todavía no tiene respuesta. Se declaró agnóstico, pero admitió que podría cambiar un día, porque «tener fe es un don». La atención hacia los aspectos concretos revela la inteligencia del observador, y Fernández se dio cuenta de un gran particular: «Es verdaderamente muy interesante que un católico como Giussani cite en la introducción a un pensador contrario al cristianismo, como es Sartre». Y concluye: «Se nota que el autor del libro es un hombre que ha tratado de responder de manera exhaustiva a las dudas que muchos plantean hoy». Giancarlo Cesana describió quién es para él Jesús: «Decir quién es Jesús es decir dónde está, porque si un hecho es sólo del pasado, seguramente tiene un interés histórico, pero a un hecho del pasado no se le entrega la vida. Y para vivir hace falta fiarse de alguien, vivir por alguien que nos quiere, porque estamos hechos para ser queridos. La “táctica” de Jesús es la preferencia: no trataba a todos de la misma manera, sino que eligió a doce y entre éstos había uno al que amaba más. Jesús eligió a unos pocos para que se beneficiaran todos. Como en el amor: cuando amas a alguien, esto debe ser para todo el mundo; si es sólo para ti, se consume al poco tiempo». Jesús se desvela en un amor, y - como los enamorados de esta tierra - después de declararse, pretende una respuesta. Todos deseamos tener una historia de amor, y responder «yo también» a quien te quiere para siempre.