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“Estudiar,
trabajar, construir”
Durante los días 15 y 16 de noviembre tuvo lugar el
Primer Foro Interuniversitario de Puerto Rico bajo el lema “Estudiar, trabajar,
construir”. En la
bahía de Fajardo, frente a las bellísimas islas de Vieques, Culebra
y Palominitos, nos dimos cita 40 estudiantes y profesores de distintas universidades
del país para ayudarnos a ir hasta el fondo del significado del estudio
y del trabajo
Anelis Sánchez y David Blázquez
El estudio es para todos nosotros una pesada carga. Estudiamos porque no hay
otro remedio y porque el miedo a un futuro peor lo hace casi imprescindible...
pero, ¿y el presente? ¿Cómo seguir estudiando con la absurda
esperanza de que llegue un día en el que por fin podamos disfrutar mientras
el presente es cada vez más insoportable? Algunos de nosotros, que ya
trabajamos, hemos visto que la cosa no cambia mucho cuando se deja la universidad
y se entra en el mundo laboral. Hemos organizado el Primer foro interuniversitario
de Puerto Rico para ayudarnos a vivir más hasta el fondo estas circunstancias,
para responder a las preguntas: ¿Por qué estudiar? ¿Por
qué trabajar?
Una frase de Einstein colgada de la pared nos acompañó durante
los dos días. El Foro comenzó con la intervención de David,
un estudiante de la Universidad Complutense de Madrid: «Estudiar no es
sólo hacer exámenes y no es sólo la nota –¡que
también es importante!–, estudiar es dejarse sorprender por todo
lo que existe. Estudiar es, para mí, como decía don Gius en un
ejemplo que me acompaña siempre, como estar en clase esperando que llegue
la chica que te gusta girando la cabeza continuamente, una y otra vez... Estudiar
es dejarse atraer por el Ser, como el chico por la chica. Estando con mis amigos
he comenzado a vivir el estudio –con toda la dificultad que tiene– como
una gran aventura».
Por la tarde invitamos a Carlos del Río, General Manager de la farmacéutica
Pfizer, una de las principales empresas del país, y Jorge González,
Director de Relaciones de dicha compañía. Normalmente vivimos el
trabajo como una maldición, lo soportamos porque hay que comer, hay que
ganarse un sueldo y pagar la universidad. Y sin embargo, Carlos nos decía: «Chicos,
a mí el trabajo me enseña a ser más hombre, a ser más
yo». Qué grande es poder ver gente para la que la vida tiene un
horizonte así, hombres para los que todo es una oportunidad de caminar
hacia su felicidad. Viendo a Carlos y a Jorge era inevitable que no se despertase
en nosotros el deseo de ser como ellos, de vivir la realidad así.
Tanto los dos encuentros como la Asamblea final estuvieron llenos de preguntas
y de testimonios. Una de las chicas que nos acababa de conocer preguntaba a David: «Tú no
haces más que hablar de tus amigos, ¿qué sería de
ti sin ellos?». Otra de las chicas decía: «Yo he creído
ver muchas veces lo que me daba la felicidad, pero luego siempre me ha desilusionado.
Estos días he visto en vosotros lo que yo deseo y no quiero que se acabe.
Quiero que sea para siempre».
Como decía Camil en la síntesis del último día: «Estos
días no hemos hablado solamente del estudio, han sido para todos el encuentro
con algo interesante para la vida. ¿De qué se trata ahora? De seguirlo.
Si estos días hemos visto algo atractivo se trata de seguir a estos amigos.
Y esto es sencillo».
José, alumno de Pepe –uno de los Memores de la isla–, a los
pocos días del Foro escribió en una carta: «Yo había
pedido a Dios una amistad que me ayudara en la vida, le había pedido la
felicidad, y me parecía imposible. Dios ha respondido. Lo que parecía
imposible lo he experimentado. Lo más importante ahora es que no nos alejemos
de lo que nos ha unido».
Queriendo ir aún más allá, pocos días después
tuvimos un encuentro con el Secretario de Educación, César Rey,
la máxima autoridad en materia de enseñanza en Puerto Rico. Ricardo
hace de anfitrión. Estamos presentes profesores y alumnos de universidades
públicas y privadas de campos tan distintos como la Ingeniería,
las Matemáticas, la Filosofía, la Economía, la Empresa,
la Educación y la Biología. Le hablamos del Foro y se queda realmente
impresionado. Al terminar nos dice: «Me interesa que experiencias como ésta
se puedan repetir. Me gustaría que trabajásemos juntos en algún
proyecto. Cuando las comunidades se implican en el proceso educativo obtenemos
una enseñanza de más calidad y más humana». Le regalamos
el libro de don Giussani “Educar es un riesgo” y le invitamos a la
próxima edición del Meeting de Rímini.
Educación, estudio, trabajo. En definitiva, la vida. El Foro ha
sido
para
nosotros la oportunidad de meter las manos en la masa, de descubrir de nuevo
que Cristo tiene que ver con la vida. Lo que hemos encontrado nos ha cambiado
y a través de nuestro “sí” quiere cambiar toda la isla
y el mundo entero.
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«La preocupación por el hombre y por su destino siempre debe constituir el principal
interés de todos los esfuerzos técnicos. No lo olvidéis nunca en medio de vuestros
diagramas y ecuaciones»
Albert Einstein
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«
Lo más importante ahora es que no nos alejemos de lo que nos ha unido»
José