Adiós,
sociedad multicultural
Algunos pasajes del editorial de Angelo Panebianco publicado en el Corriere della
Sera del 5 de abril de 2004
En Italia se confunde a menudo la multietnicidad con la multiculturalidad. Pero
la multietnicidad es un hecho, debido a la inmigración. La multiculturalidad,
en cambio, es un proyecto. Es el proyecto de una sociedad en la que las divisiones
culturales importantes son defendidas por la ley y sostenidas por políticas
coherentes. (...) Ese proyecto es incompatible con los principios de una sociedad
liberal. La multiculturalidad es uno de los muchos frutos del relativismo cultural,
de la idea según la cual todas las tradiciones culturales, incluso las
que niegan los principios de libertad individual y de igualdad jurídica,
deben encontrar respeto y protección legal a la par que la nuestra. Abandonar
el proyecto multicultural no significa ciertamente que se deba imponer a los
inmigrantes la renuncia a todas sus costumbres. Se trata sobre todo de negar
protección legal, e indulgencia cultural, a aquellas costumbres, y sólo
a aquellas, que resulten incompatibles con nuestros principios liberales. O lo
que es lo mismo, se trata de actuar para que los inmigrantes adapten costumbres
y creencias de forma que las hagan coherentes con los principios y las reglas
de nuestra convivencia civil.