Irlanda
Las elecciones europeas supondrán una dura batalla en Irlanda, porque
el número de los representantes irlandeses en el Parlamento se ha reducido
de 15 a 13. Esto significa que algunos candidatos de particular relevancia perderán
su puesto. Incluso el Fianna Fail (el Partido Republicano), actualmente en el
gobierno, podría ver reducidos sus representantes de 6 a 5. Pero la verdadera
historia de las elecciones consiste en la batalla entre los partidos de la oposición.
Las elecciones dirán hasta qué grado ha llegado la caída
del Fine Gael (el Partido Demócrata Cristiano). Los Laboristas, los Verdes
y el Sinn Fein (el ala política del IRA) están combatiendo en tres
frentes para obtener los votos de la izquierda, tradicionalmente fuertes en las
elecciones europeas. El Sinn Fein es particularmente popular entre los jóvenes
electores desilusionados, que no recuerdan los atroces actos terroristas de los
años precedentes al alto el fuego proclamado por el IRA en 1994. Ha trabajado
a fondo en las zonas socialmente pobres de Dublín, y en estas elecciones
podría encontrar su recompensa. Habrá que seguir de cerca la suerte
de dos representantes parlamentarios independientes. Uno es Pat Cox, actual presidente
del Parlamento europeo. Su alto perfil político debería garantizar
su reelección. Otro es Dana Rosemary Scallon, la exponente pro vida del
Parlamento europeo cuya sonora derrota en las últimas elecciones nacionales
llamó mucho la atención. Desde entonces el movimiento pro vida
en Irlanda se ha dividido, y algunas organizaciones en defensa de la vida podrían
apoyar al candidato del gobierno, abandonando a Scallon a su destino.
Denis Murphy
Lituania
La situación política en Lituania es muy confusa en este último
periodo. Es escándalo protagonizado por su Presidente, acusado de tener
relación con la mafia y de haber concedido privilegios a cambio de dinero,
ha afectado mucho a todos. En este contexto nadie habla de las elecciones europeas,
y lo más absurdo es que ni siquiera se sabe cuáles son los candidatos.
En el mejor de los casos se sabe que en junio habrá unas elecciones, pero
a veces ni siquiera esto. Ningún partido ha propuesto candidatos. Todos
esperan que cambien las cosas con la entrada en Europa el 1 de mayo, aunque es
una ilusión, porque de hecho nada cambiará, por lo menos durante
los primeros años. La previsión de participación en la consulta
electoral para Europa, hasta hace poco tiempo, era del 20% de la población,
aunque la decisión de hacer coincidir las europeas con las elecciones
presidenciales hará que la afluencia sea mayor.
Mindaugas Nasevicius