Telegrama
a monseñor Luigi Giussani
Con
ocasión de los Ejercicios Espirituales de la Fraternidad de Comunión
y Liberación, sobre el tema «El destino del hombre», me complace
hacer llegar a los numerosos participantes mi saludo más cordial, al mismo
tiempo que os aseguro mi cercanía espiritual. Hago votos para que vuestro
encuentro contribuya a dar a conocer mejor la pertenencia de toda persona a Dios
y a estimular la fidelidad de cada uno a Cristo, redentor del hombre, mediante
un generoso compromiso con la obra de la nueva evangelización. Invoco
una abundante efusión de favores celestiales y le envío a usted,
a los responsables de la Fraternidad y a todos los presentes, una especial bendición
apostólica.
IOANNES PAULUS II