| Nueva Orleáns Katrina Tras el huracán, historias de amistad Ayudar a una familia desplazada o recoger fondos por todo el país son iniciativas que manifiestan la misma caridad que mueve a monseñor Cordes, presidente del Pontificio Consejo Cor Unum, a visitar los lugares afectados por la catástrofe Michelle Riconscente Cuando se desató el huracán, Rosie estaba de vacaciones con su familia. Llevaban sólo una maleta con ropa para un fin de semana; viajaron durante toda la noche para llegar a Houston, Texas, donde un amigo de la infancia, Carlos, y su mujer, Kristina les acogieron en su casa. Las dos familias reunidas vieron en la televisión las imágenes que durante los días sucesivos revelaron las dimensiones del desastre. La familia de Rosie había perdido todo, arrollado por la furia del Katrina. Kristina, que conoció el movimiento hace tres años, se puso inmediatamente a trabajar con los amigos de la comunidad de CL recaudando fondos para cubrir los gastos de primera necesidad de la familia, incluidos los del colegio, y buscando posibles oportunidades de trabajo. El fin de semana después del huracán, mientras Rosie y su marido buscaban trabajo y un lugar para vivir, sus hijos –Salvatore de 16 años y Hannah de 8– se fueron con Carlos y Kristina a las vacaciones de CL del sudoeste. «Era como si hubieran pertenecido a esa compañía desde siempre. Los chicos acogieron inmediatamente a Salvy. Hannah conquistó a todas las madres de los niños a los que cuidaba», escribe Kristina. Dos semanas más tarde la familia de Rosie se trasladó a un apartamento en Houston e inscribió a sus hijos en una escuela local. «Se trata de una historia sencilla, no tuvimos dudas sobre el tipo de necesidad que esta familia tenía ni de la disponibilidad de nuestra familia a ayudarles». Barbacoa con los desplazados Lecciones de caridad Huracán KATRINA Del dolor, la esperanza: AVSI-USA reacciona al huracán Katrina A causa del huracán Katrina, cientos de miles de personas se encuentran sin casa, sin educación escolar, sin trabajo y sin sueldo, teniendo que afrontar la vida cotidiana entre gran incertidumbre y profunda aflicción. La disgregación de sus familias y la prospectiva de iniciar una nueva vida lejos de sus raíces y de sus amigos ha causado un inconmensurable sufrimiento. Sus necesidades pueden reasumirse con una única palabra: todo. Una amistosa solidariedad con las víctimas, compartiendo sus necesidades y su dolor para descubrir el significado del sufrimiento y la precariedad de la vida humana, es el camino para despertar la esperanza que puede cambiar sus vidas. AVSI-USA, como respuesta a la llamada del Papa y a la invitación a sus fieles de todo el país, ha lanzado una campaña para recoger fondos. Más que proporcionar bienes de primera necesidad, el objetivo central de nuestra campaña será el de ayudar a las familias evacuadas en las áreas de Lousiana (Baton Rouge y Laplace) y de Texas (Houston) en sus necesidades primarias: una casa, un trabajo, asistencia médica y escolástica. Hasta ahora, ya hemos recibido de nuestros amigos de estas zonas catorce peticiones detalladas de ayuda para sostener los gastos de las familias que han abierto su casa y su corazón para acoger a las familias evacuadas. Al presidente de AVSI-USA se le ha pedido que participe al Consejo Pontificio COR UNUM, para testimoniar a las víctimas a los socorredores la solidariedad del Papa Benito XVI, y comunicar a su vez sobre la situación y la experiencia de esta misión. Los cheques pueden hacerse a favor de AVSI-USA escribiendo “Katrina” en el espacio dedicado a la causa u objeto, y enviarse a la siguiente dirección: AVSI-USA 1000 Connecticut Avenue NW, Suite 403 Washington, DC 20006 AVSI-USA es una institución benéfica 501(c)(3); todas las donaciones son deducibles de los impuestos y AVSI-USA enviará un recibo por cada donación recibida. En el sito http://www.avsi-usa.org se publicarán actualizaciones periódicas sobre la campaña. |